La Liga Pedro Hernández cierra su primera edición consolidando una apuesta por el baloncesto formativo.
La primera edición de la Liga Pedro Hernández llegó este domingo a su fin poniendo el broche de oro a más cinco jornadas de actividad, convivencia y aprendizaje para decenas de niños y niñas de categorías de formación de Gran Canaria.
Desde su inicio el pasado 14 de febrero, la competición ha reunido semanalmente a jóvenes jugadores y jugadoras en el Pabellón de La Unión bajo una filosofía clara: "El baloncesto se aprende jugando". Un principio que ha guiado cada jornada y que ha permitido que la formación, la participación y la diversión hayan estado siempre por encima de los resultados.
La liga, impulsada por el Santa Lucía Suresanta, nació con el objetivo de rendir homenaje a Pedro Hernández, una figura fundamental en la historia del baloncesto de Santa Lucía de Tirajana. Más de cuatro décadas después de que comenzara a impulsar este deporte en el municipio a través del histórico CB Tenefe, su legado continúa presente en cada generación de jóvenes deportistas que descubren el baloncesto como una herramienta de crecimiento personal y colectivo.
Durante estos meses, los niños y niñas participantes han compartido experiencias, amistades y valores dentro y fuera de la cancha, en una competición que ha priorizado la participación de todos los jugadores y jugadoras, el respeto entre compañeros, la deportividad y el aprendizaje a través del juego.
Esta primera edición también ha servido para fortalecer los lazos entre diferentes entidades deportivas de la isla, contando con la participación del CB Telde y las Escuelas Municipales de Agüimes, además del respaldo de la Federación Insular de Baloncesto de Gran Canaria, el Comité de Árbitros, el Instituto Insular de Deportes del Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana.
La jornada de clausura estuvo marcada por un ambiente festivo y familiar, poniendo en valor el esfuerzo realizado por jugadores, entrenadores, árbitros, voluntarios y familias, cuya implicación ha sido clave para el éxito de esta iniciativa. Ademas, gracias la marca deportiva WIBO, los niños y niñas participantes pudieron recibir una camiseta conmemorativa personalizada de cada equipo.
La familia de Pedro estuvo presente y fue homenajeada, disfrutando del legado que dejó su padre y siendo testigos de la importante semilla que dejó en aquellos tiempos.
Con la finalización de esta primera edición, la Liga Pedro Hernández se consolida como un proyecto de referencia para el baloncesto de formación en Gran Canaria, manteniendo vivo el legado de una de las personas que más contribuyó al crecimiento de este deporte en Santa Lucía de Tirajana y demostrando que el verdadero resultado siempre está en el aprendizaje, la convivencia y la ilusión de los más pequeños.
GALERÍA COMPLETA: LIGA PEDRO HERNÁNDEZ





